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LAS 3 "R's" DE UN PROYECTO ESTRATÉGICo

Tres poderosas palabras que agrupan el deber ser de un proyecto

¿Qué venden los proyectos estratégicos? Hay muchas respuestas románticas a esta pregunta; sin embargo, la respuesta concreta para cualquier rama, son las 3 R’s:

1. RESULTADOS.
2. RENTABILIDAD.
3. RETORNO.

Tres (3) poderosas palabras que agrupan el deber ser de un proyecto, cada una de ellas con igualdad de importancias y que se complementan para generar un impacto sostenible en el valor del negocio. La primera R habla de resultados en general, esto implica mejoras o logros cualitativos y cuantitativos, es cumplir con los indicadores (financieros y operativos) por los cuales la empresa hace el esfuerzo de asignar recursos internos o contratar consultores. Es decir, cumplir con la expectativa básica de los accionistas, cuál es la meta que vamos a lograr y cómo está impacta la rentabilidad y valor de la empresa, que los esfuerzos representen una mejora clara y medible.

La primera R habla de resultados en general, esto implica mejoras o logros cualitativos y cuantitativos, es cumplir con los indicadores (financieros y operativos) por los cuales la empresa hace el esfuerzo de asignar recursos internos o contratar consultores. Es decir, cumplir con la expectativa básica de los accionistas, cuál es la meta que vamos a lograr y cómo está impacta la rentabilidad y valor de la empresa, que los esfuerzos representen una mejora clara y medible. 

La clave para todas las R´s, es definir con pinzas de donde partes, es decir, el histórico resultado que el cliente o área ha logrado y un método transparente de medición, de tal forma que no quepa duda de donde partiste y lo que lograste gracias al trabajo realizado sin importar el tipo de proyecto. Un esquema sugerido es construir un modelo o simulación con periodos base donde se determine los resultados actuales y se construya una simulación con los cambios e impacto en los resultados operativos que a su vez impactan los resultados financieros de tal forma que visualicémoos la diferencia de como partimos vs como terminamos.  

La clave para todas las R’s, es definir con pinzas de donde partes, es decir, el histórico resultado que el cliente o área ha logrado y un método transparente de medición, de tal forma que no quepa duda de donde partiste y lo que lograste gracias al trabajo realizado sin importar el tipo de proyecto. Un esquema sugerido es construir un modelo o simulación con periodos base donde se determine los resultados actuales y se construya una simulación con los cambios e impacto en los resultados operativos que a su vez impactan los resultados financieros, de tal manera que visualicemos la diferencia de como partimos vs como terminamos.

La segunda R habla del impacto de los resultados en lo que le interesa a las empresas, la rentabilidad del negocio. No hay proyecto exitoso si este no tiene un impacto en la viabilidad financiera, aunque sea a largo plazo. Muchas veces escucho justificaciones en algunos asesores en los que hablan del porque su asesoría no implica o no genera rentabilidad, la verdad es que no pueden estar más equivocados porque el que no sepamos cómo medirla, no significa que no genere rentabilidad. Todo proyecto estratégico debe tener como condición lograr un impacto en la competitividad.  

Vamos a un ejemplo real, los proyectos de soft skills son relacionadas normalmente con un impacto en alguna conducta del equipo o cultura, como pueden ser Lego Serious Play o Fortalezas de Gallup o cualquier otra técnica de este tipo. Todas sin excepción generan valor y un impacto en los resultados o en la rentabilidad, lo importante es identificar esos drivers que van a impactar estos soft skills o cualquier otro diseño y como estos a su vez mejoran la productividad en los equipos de trabajo, si se mide se verá la diferencia que se estima ronda en un 10% de impacto gracias a proyectos de soft skills. En resumen, todos los proyectos sin importar su naturaleza generan valor.

La última y no menos importante de las R’s, el retorno del proyecto, todos quieren hacer un buen negocio o sentirse bien por haber hecho uno, es por esto que es de vital importancia medir el retorno sobre la inversión, cuantificar el tiempo y los recursos que se van a dedicar al proyecto y compáralo con el posible beneficio que se va a lograr, de esta forma la alta gerencia verá que la inversión generará un retorno y apoyará el proyecto, cuando no hay un retorno comprometido no hay interés y los proyectos mueren en el camino.  

Como consultor puedo decir que las 3R’s son mi norte, mi recomendación es que sin importar el tipo de proyecto todos deben tener estos componentes para asegurar la monetización de los proyectos garantizando la continuidad y sostenibilidad de los cambios.

FABRICIO GUERRERO

SOCIO DE GRUPO VALOR

Tengo una sana insatisfacción con el estatus QUO. Disfruto desarrollando ideas disruptivas para generar valor. Siempre con la mirada en el horizonte, soñador, impulsivo, fiel creyente que si lo quieres, lo consigues. Solo hace falta pasión y trabajo fuerte.

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